San Carlos, Santo Domingo,
16 de abril 1962

Por su forma de ver la vida él es un ejemplo a seguir. Con el trabajo y la dedicación Ezid Arias es un ejemplo de que las grandes metas se alcanzan, enfocándose en lo pequeño día a día.

 

Fue un niño tímido y muy respetuoso, pero inquieto y con aspiraciones y sueños por cumplir, lo que lo llevó a iniciar muy temprano con sus proyectos.

 

De una familia de escasos recursos, a la edad de 9 años  inició su primer trabajo en una zapatería donde recibía como pago 50 centavos semanales. Luego llegó a recoger cartones y botellas en una pequeña carretilla que él mismo con gran esfuerzo fabricó con cajas de bacalao, mientras trabajaba en un taller de reparación y alquiler de bicicletas donde recibía una participación de lo producido que era su pago.

A la edad de 12 años, fue a residir al sector del Ensanche Capotillo en donde la situación económica llegó a ser crítica para la familia, llegando al punto de no haber la posibilidad de pagar el alquiler de la casa donde residía y ni siguiera haber para alimentarse de manera mínimamente adecuada; pues, habían días en el cual se llegaba a ingerir una sola comida en la noche.

 

Residiendo en ese lugar inició a laborar en una fábrica de tacos (Zapatos de madera) en el sector María  Auxiliadora a una esquina del puente Duarte. Se inscribió junto a su hermano mayor José Antonio Arias en el colegio Felicidad del Ensanche Luperón, donde no pudieron terminar el séptimo curso por no poder pagar la mensualidad. Dada esa situación decidió inscribirse para el año escolar siguiente en el liceo Juan Pablo Duarte, lo cual no hizo su hermano quien dejó definitivamente los estudios. Durante 6 años vivió en Las cañitas mientras estudiaba en el Liceo donde se hizo bachiller.

 

Mientras estudiaba trabajaba simultáneamente en dos zapaterías, se dedicó a practicar boxeo y a hacer un curso de auxiliar de contabilidad con una media beca que se ganó en el liceo. Así se graduó de bachiller e inició sus estudios de Economía en la Universidad Autónoma de Santo Domingo.

 

Poco tiempo después empezó a trabajar como auxiliar de contabilidad y auditor interno de una distribuidora de gas.  Mientras avanzaba en sus estudios gracias a un Crédito educativo que tomó en el departamento de bienestar estudiantil. Todo empezó a mejorar cuando  ganó una beca de estudio y trabajó medio tiempo en la biblioteca de la universidad.  Mientras compartía el tiempo de estudios con otros trabajos que realizaba simultáneamente como vendedor de seguros.

 

Dirigió por dos periodos consecutivos la Asociación de Estudiantes con becas de estudios y trabajos de la universidad. Durante ese periodo también tuvo perdidas Familiares, le afectaron una de sus tías más queridas, su abuelo y su hermano mayor.

 

En diciembre de 1986 terminó el programa de estudio de su carrera e inició los trabajos de tesis, los cuales concluyó para luego hacer investidura en 1989. Luego de concluido el programa de estudio, concursó para pasar a la carrera administrativa, siendo elegido para trabajar en la sala de revistas de la biblioteca central en cuyo trabajo estuvo hasta diciembre de 1991.

 

Durante este tiempo también trabajó en la realización y supervisión de encuestas en la empresa de Mercadeo y desarrollo empresarial, luego concursó para ser el representante de la Gallup en el país pasando Ezid a ser también supervisor de dicha empresa. En ese tiempo fue encargado de algunos proyectos de inversión de empresas industriales, y  coordinador de un equipo de investigadores que realizaron un estudio para el programa de Naciones Unidas para el desarrollo y la Universidad Católica Madre y Maestra, también por primera vez adquirió un carro.

 

Durante varios años desempeñó la función de supervisor de ventas. Y luego pasó a realizar unos proyectos conjuntamente con el Lic. Felipe Debrand Gómez para la clínica La Altagracia a las que le conformaron una compañía de iguala médicas. Más adelante ocupo el puesto de gerente de ventas y de administrador de PLASECA renunciando de la universidad en diciembre de 1991, para dedicarse de manera exclusiva a la administración de dicha empresa desde enero de 1992.

 

En dicha administración logró demostrarse a sí mismo que era capaz de emprender cualquier proyecto que se propusiera, y así el 1 de agosto de 1993, fundó la empresa Administradora de Servicios Médicos  Amor y Paz (ASEMAP), conjuntamente con su ex compañera de trabajo, Natividad Duran. En 1994, se casó con la señora Natividad Duran donde ha pro-creado también Dos hijas: Natiely Alexandra (1996) y Ezid Alejandro (2004), con la que Mantiene una unión matrimonial durante 19 años. Y una hermosa familia junto a sus hijos  Eduardo Ezid y Laura Tatiana.

 

Luego de mucho esfuerzo, altas, bajas y cambios, Ezid Alejandro Arias ha podido mantenerla firme, superando todas las dificultades económicas, cambios políticos y estructurales del país, para convertirse en el exitoso empresario que se mantiene con orgullo y ejemplo para sus hijos y la juventud, el tener una historia larga de estudio, trabajo y esfuerzo para alcanzar el éxito.

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